5.5.16


Tengo la costumbre de subrayar todos los libros que leo. Costumbre que adquirí con los años -mis primeros libros están intactos, como nuevos- y tal vez, también, con la compra de libros viejos
-cuyos lectores anteriores y sus notas me enseñaban nuevas perspectivas-. Hoy siento que si los abro y no están marcados es como ni nunca los hubiera leído.